jueves, 5 de febrero de 2015

jueves, 5 de febrero de 2015


La mujer que puede dar a luz al primer marciano


Salvo algún que otro escéptico, los miembros de la comunidad científica coinciden en que no existe vida en Marte en la actualidad. Algo más de controversia hay en torno a la cuestión de si la hubo en algún momento del pasado. Pero lo que parece simplemente cuestión de tiempo es que llegue a haberla en un futuro cercano, porque los proyectos para enviar expediciones humanas al planeta rojo ya están en marcha. De ahí a establecer comunidades e iniciar un proceso de colonización no hay más que un paso.

Tanto es así que ya hay quien está planeando dar a luz al que sería el primer bebé marciano. Es el caso de Maggie Lieu, cuya historia leemos en «Coventry Telegraph». Maggie tiene 24 años, estudia astrofísica en la Universidad de Birmingham y está entre los 600 finalistas en la carrera por formar parte de «Mars One». Esta iniciativa privada pretende crear un «reality show» televisivo enviando a 40 personas a Marte en 2025... sólo con billete de ida. Al cásting se presentaron 200.000 aspirantes y esta británica ha ido superando cortes hasta la la antesala de la final.

Pese a su juventud, Maggie lo tiene clarísimo: quiere enfundarse la escafandra y subir a la nave espacial para no regresar. Y una vez en tierra roja, asume el compromiso de colonizar el planeta con nuevos habitantes. «Para iniciar una colonia tendremos que tener hijos en Marte y podría ocurrir. Es un desafío, nadie ha investigado el parto en circunstancias de baja gravedad. Sería curioso porque el primer niño nacido en Marte sería el primer marciano», comenta la candidata.

Temperaturas bajísimas, elevados niveles de radiación y el riesgo permanente de morir por inanición o deshidratación, entre otras posibilidades letales, son algunas de las complicaciones que Lieu deberá afrontar si finalmente se convierte en madre a millones de kilómetros de la Tierra. Además, para poder adaptarse a la vida en Marte tendrá que desarrollar nuevas habilidades, dentro de un abanico que abarca desde la agricultura a la medicina. Nadie podrá ayudar a los expedicionarios desde el momento en que el viaje comience.

Lejos de acobardarse, Maggie Lieu no ve el momento de despegar. «Tengo más ganas de hacerlo ahora que cuando comenzó el proceso, porque ahora parece más real», sostiene. Llevar a cabo el proyecto «Mars One» costará más de 6 billones de dólares. El plan es que los astronautas viajen de cuatro en cuatro, en intervalos de dos años; por lo que la colonia no alcanzaría los 20 habitantes hasta 2035. Para entonces, la aspirante a «mamá marciana» tendrá ya 44... y quién sabe, quizá ya esté criando un pequeño extraterrestre.

domingo, 1 de febrero de 2015

Posted: 30 Jan 2015 06:30 PM PST

Muchos de los ovnis que los ciudadanos vieron en el cielo a mediados del siglo pasado eran en realidad aviones espías de alta cota. La Guerra Fría y la falta de satélites precisos obligó a Estados Unidos a adentrarse en el espacio aéreo de la Unión Soviética con esta clase de aviones, que tenían unas prestaciones extraordinarias para la época.

El 29 de diciembre, responsables de la CIA dijeron lo siguiente a través de Twitter: "Lo más leído en nuestro índice de lo mejor de 2014: ¿informes de actividad inusual en los cielos en los años 50? Fue asunto nuestro". Junto al tweet se incluía un PDF sobre el Programa del avión secretro U-2 y la CIA, desde 1954 hasta 1974, un informe sobre el avión espía tripulado U-2 de los Estados Unidos, escrito por historiadores de la agencia y publicado en 1998.

En ese documento se señala que "las pruebas de gran altitud del U-2 pronto dieron lugar a un efecto secundario inesperado: un enorme aumento en los informes de objetos voladores no identificados (ovnis)".

Informes de controladores aéreos
A mediados de la década de 1950, la mayoría de los aviones de pasajeros comerciales volaban a altitudes de entre 10.000 y 20.000 pies (3.048 a 6.096 metros). Pero una vez que los U-2 comenzaron a volar a altitudes mucho más altas -por encima de 60.000 pies (18.288 metros)- "los controladores aéreos comenzaron a recibir un número creciente de informes de ovnis", explica el documento.

Los pilotos de aerolíneas también escribieron cartas a la unidad de la Fuerza Aérea en el Comando de Desarrollo Aéreo de Wright, en Dayton, Ohio, un grupo encargado de investigar fenómenos ovni.

"Esto, a su vez, condujo al Proyecto Libro Azul de la Fuerza Aérea. Con base en Wright-Patterson, la operación recoge todos los informes de avistamientos de ovnis", señala el documento.

Funcionarios del Blue Book llamaban regularmente a la CIA para ayudar a los investigadores a eliminar la mayoría de informes sobre ovnis, explica el documento, "aunque no podían revelar a los remitentes la verdadera causa de los avistamientos".

Oleada ovni
Según informa Space.com, el tuit de la CIA ha provocado su propia oleada ovni: Varios analistas cuestionan la afirmación de la CIA de que los vuelos del U-2 realmente causarán el incremento en los avistamientos de ovnis. "Algo que ha logrado la información de la CIA es que ha unido a los escépticos y a los defensores de los ovnis en proclamarla como falsa", escribió el escéptico Robert Sheaffer en un blog la semana pasada. "Podríamos estar de acuerdo en poco más, excepto en que esta afirmación no tiene sentido".

Sheaffer explica que los archivos del Proyecto Libro Azul son ahora registros públicos, permitiendo que cualquiera pueda comprobar cuándo y dónde se reportaron avistamientos. "La conclusión es: No hay absolutamente ninguna correlación entre los tiempos y lugares de los informes de los ovnis y y los vuelos del U-2", escribió.

Una opinión similar acerca de la afirmación de la CIA es la del analista de fotos de ovnis Bruce Maccabee, que concluyó que la explicación de la CIA es "absurda". Las estadísticas "no apoyan la afirmación de que hubo un gran aumento en los avistamientos por la población, los pilotos y los controladores aéreos, una vez que el avión U-2 comenzó a volar," escribió en un reciente post.

Sheaffer también sostiene que "la alegación de la CIA de que los vuelos del U-2 llevaron a la creación del Proyecto Libro Azul no se sostiene", porque era anterior en varios años a los vuelos del U-2.

El U-2 sigue volando después de tantos años, a pesar de los avances en la tecnología de los aviones robóticos, que han llevado al despliegue de aviones no tripulados de vigilancia, tales como el Global Hawk de Estados Unidos.