sábado, 18 de abril de 2015

domingo, 12 de abril de 2015

Posted: 10 Apr 2015 02:00 PM PDT
Los mencionados estallidos espaciales, conocidos como Estallidos Rápidos de Radio (Fast Radio Bursts, FRB), que duran tan solo unas milésimas de segundo, son detectados por telescopios desde el 2001. De momento, nadie sabe realmente de dónde vienen ni por qué ocurren.

No obstante, se considera que la brevedad de los estallidos significa que su fuente tiene que ser pequeña, de cientos de kilómetros de diámetro como máximo, por lo que no pueden provenir de estrellas ordinarias. Además, parecen tener su origen fuera de nuestra galaxia.

Si el patrón es real, es muy difícil de explicar
Un nuevo estudio de John Learned, de la Universidad de Hawái en Manoa, y Michael Hippke, del Instituto de Análisis de Datos en Neukirchen-Vluyn, Alemania, ha encontrado que los estallidos se alinean de una manera que no puede ser explicada por la física cósmica existente, informa la revista 'New Scientist'.

Las medidas de dispersión de las diez explosiones FRB que se han detectado hasta ahora son múltiplos de un solo número: 187,5. Las posibilidades de que esto suceda por coincidencia son de 5 entre 10.000. "Si el patrón es real, es muy difícil de explicar", afirma Learned precisando que la fuente incluso puede ser artificial, producida por la tecnología humana o extraterrestre.

Los resultados de las investigaciones implican cinco fuentes de las explosiones que están a distancias igualmente espaciadas de la Tierra, a miles de millones de años luz. Según Hippke, "hay algo realmente interesante que hay que entender". "Esto sería una nueva física, como un nuevo tipo de pulsar, o extraterrestres, si podemos excluir todo lo demás", concluyó, citado por 'Daily Mail'.

Un 'faro de extraterrestres' siempre ha estado en la lista de posibles explicaciones para los mencionados estallidos. "Esto ha sido intrigante como una señal inteligente, o evidencia de la tecnología extraterrestre, desde que se descubrió por primera vez", dijo Jill Tarter, exdirector del Instituto SETI en California. "Estoy intrigado. Estén atentos", agregó.